El salto de las artes y la cultura ¿Para cuándo?

Para lograr ver y entender la cultura como la posibilidad de una industria en Suchitoto es necesario ir más allá de verla y reducirla a las expresiones artísticas que esta implica (la danza, la pintura, la música, las artes escénicas, el cine y otras tantas manifestaciones actuales). La cultura es algo en movimiento y es un espejo que nos arroja la imagen de nuestra sociedad actual. El mundo en general está envuelto y rodeado por el arte, tanto en el color, la arquitectura, la publicidad y hasta en lo que comemos, vestimos e incluso hablamos. La cultura es el reflejo de nuestro tiempo de nuestra sociedad.

Aún tan accesible como parece entonces ser el arte y tan inherente como resulta ser la cultura, no es un tema tan sencillo, es un entramado de complejos significados que resultan de la relación personal con el entorno y de la puesta en marcha de códigos y símbolos que nos significan y definen en el tiempo y el espacio. Por tanto, el consumo cultural surge de la decisión que realiza el individuo, ante la gran gama de información, productos, símbolos y signos  que lo envuelve y rodea. Es por ello que las hoy llamadas Industrias Creativas y las Empresas Culturales resultan un atractivo concepto digno de ser estudiado en sus motivaciones y alcances, tanto en la generación de rentabilidad económica, como de rentabilidad social, es por esa capacidad de penetrar en lo profundo de nuestras concepciones de mundo que se le atribuye un poderoso potencial para mejorarnos como humanos.

Los ambientes hostiles, violentos, empobrecidos y vulnerados como nuestros países, generalmente se ven desprovistos de ámbitos de construcción sociocultural, de carencia de infraestructura para ejercer las artes, y de programas de formación,  y por tanto esto reduce las posibilidades de acceder y ejercer libremente las artes, crear una convivencia sana y construir empresas culturales. Es en este sentido que Suchitoto reúne ciertas condiciones favorables al contar con alguna  infraestructura y  ciertos programas de formación en las artes. Es por tanto deseable y necesario, que a la par de toda posibilidad de desarrollo social en el municipio se tenga en cuenta la importancia del desarrollo cultural y artístico, pues no en balde este aspecto es considerado en el primer mundo un pilar de desarrollo sustentable para los pueblos.

¿Es posible levantar una empresa cultural en Suchitoto, hacerla crecer, vivir de ella e influir en el contexto social? Como ya hemos reflexionado sobre este tema, es importante reconocer la necesidad de unirnos, construir diálogos y procesos,  pero para lograr  esto resulta necesario tener varias herramientas. No basta con hacer “las cachas” y pasar todo el tiempo disque ganando experiencia, es importante dejar de ensayar modelos improvisados que se cambian de un año al otro en afán de conseguir fondos. Es aquí donde nuestra razón de ser y pensamiento estratégico cobran vital importancia. Y es que siempre estamos huyendo del tema de una planificación estratégica, pareciera que alguien nos dijo que los caminos solo se hacen andando, y vamos por allí perdidos cada organización marcando su sendero que se entrecruza con el de otra, que dan una vuelta y vuelve a girar y luego cruza a la izquierda para después girar a la derecha y dar otra vuelta y nunca pasa del mismo lugar. Vivimos citando ejemplos foráneos del norte, y creemos que con citarlos y encontrar parentescos se hará el milagro.  Mientras nuestros jóvenes nos siguen viendo (a las organizaciones) con cierta incertidumbre, preguntándose  si en verdad sabemos el camino que los lleve a vivir del arte o si al menos sabemos  y entendemos lo que estamos haciendo. La introspección, revisión de procesos  y la rendición de cuentas pública son otros elementos pendientes de nuestras organizaciones locales. Por tanto si en verdad queremos trascender del espectáculo  a la industria cultural debemos de ponernos serios, dejar las poses de que lo sabemos todo, y empezar a construir procesos colectivos que marquen el camino y vislumbrar un mejor futuro para nuestro municipio.

Todo empieza por un  cambio de pensamiento, para dejar atrás esa visión paternalista de los gobiernos, ese  asistencialismo al que nos han y hemos acostumbrado de las agencias de cooperación, esas poses de creer que lo sabemos todo,  debemos trascender y  comprender que la cultura es un campo de acción económica rentable y una gran oportunidad para nuestro municipio,  muestra de ello es la existencia de  múltiples industrias creativas existentes en Centroamérica, entre ellas podemos mencionar  la industria musical, el desarrollo de software, la industria editorial y el cine, por mencionar algunos ejemplos.

Asimismo, debemos de romper con la idea romántica de que la cultura es gratuita pero sin olvidar que la cultura es un bien social; así como tener claro que no basta con tener un título universitario para creer que lo podemos todo, que la formación y actualización en temas de gestión y administración cultural son de vital importancia para quienes dirigen nuestras organizaciones.  No podemos pretender entrar a procesos contemporáneos de modernización con pensamientos, conceptos e ideas del siglo pasado.

Otro elemento fundamental  es que nada se construye de la noche a  la  mañana y que si bien los ejercicios y la experiencia son importantes no nos servirá de mucho si no tenemos un plan definido para alcanzar nuestras metas. Esto es de vital importancia pues algunas organizaciones locales no tienen un plan estratégico y por tanto a pesar de que tiene varios años trabajando van y viven en la eterna improvisación según los vientos soplen. Muchos años de experiencia caminando o improvisando diferentes caminos solo demuestran que quizá no sabemos el destino.

Para que surja una empresa cultural en Suchitoto es necesario construir  un conjunto de acciones, estrategias y productos que tengan por objetivo estimular la producción cultural y difundir la cultura de Suchitoto. Debemos trabajar juntos y cuando decimos juntos esto incluye a los y las jóvenes quienes tienen mucho que decir y aportar en estos procesos. Debemos entender que si no lo hacemos nadie vendrá a hacerlo por nosotros. Nada cae del cielo aparte de la lluvia y una que otra gracia de palomas.

Por tanto es de vital importancia hacer una pausa en nuestros caminos, preguntarnos hacia dónde vamos y entender que una golondrina sola no hace el verano, y que si queremos ir más allá del cuento de que el arte y la cultura pueden cambiar el mundo y queremos heredar un futuro más prometedor a nuestros jóvenes, debemos de empezar por sentarnos todas y todos a la mesa y empezar a construir procesos colectivos que nos permitan crear un cambio y una verdadera industria cultural en Suchitoto.

De que se puede se puede, de que se quiera es otra historia.

 

 

Texto: Milton Doño. Fotografías: Gerson Tobar 

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