Como veo mi Suchitoto.

Colaboración recibida a nuestra redacción.

A nosotras las y los jóvenes nos cuesta ver y entender cómo era Suchitoto hace más de 30 años atrás, pues desde que nacimos hemos visto casi  al mismo Suchitoto que es ahora. Sin embargo al investigar un poquito nos damos cuenta que nuestro municipio tiene toda una historia que contar.

El Suchitoto que hoy conocemos hace muchos años, no era una ciudad turística con un lago ni todos los hoteles, restaurantes y organizaciones que tenemos hoy. El lago por ejemplo no estuvo siempre allí, fue construido como una represa en 1973. Suchitoto más bien era un pueblito cualquiera, el cual después de la guerra quedó prácticamente en ruinas, mucha gente tuvo que abandonar sus casas y muchas de nuestras madres y padres tuvieron que crecer lejos de su lugar de origen. Fue después, ya pasada la guerra que mucha gente retorno, aunque otros y otras se quedaron en aquellos lugares y muchos se fueron del país.  Este dato tan simple como parece marcó la historia de nuestro pueblo y nos ayuda a entender una de las razones porque hoy Suchitoto es visitado por tantas personas.

Después de la guerra  el Suchitoto que conocemos hoy surgió  y creció gracias al empeño y esfuerzo de muchos hombres y mujeres originarias y no originarias de aquí que lucharon y creyeron en hacer de este pueblo un mejor lugar. Es así que hoy vemos en Suchitoto una gran oferta de servicios como hoteles y hostales de lujo, restaurantes, Centros culturales y turísticos, así como muchas organizaciones sociales trabajando por el pueblo. Sin dejar de mencionar el reconocimiento y publicidad  que recibe de parte del Ministerio de Turismo.

Caminos vecinales de Suchitoto

Pero ¿quiénes son los que vienen a visitarnos? Según la oficina del Centro de Atención al Turista (CAT) el año pasado cerca de cinco mil personas nos visitaron entre nacionales y extranjeros.

Una de las cosas que a los turistas les gusta de nuestro municipio es su gente, si nosotras y nosotros los que vivimos y poblamos Suchitoto. Nuestra hospitalidad, cordialidad, calor (humano y del otro) así como la alegría que irradiamos es un valor agregado al municipio.

El valor sentimental es transmitido a los visitantes y estos saben apreciar el valor del pueblo, la mayoría de salvadoreños se sienten identificados por los sentimientos que esto produce en ellos y muchos reconocen a Suchitoto como parte de sus vidas, ya sea por haber nacido allí o tener familiares o amistades viviendo en este lugar o simplemente porque les gusta. Muchas y muchos otros nos visitan porque han oído hablar de Suchitoto y quieren conocer la historia que forma parte de nuestro país. Están los que vienen como voluntarios y voluntarias y se quedan por temporadas a compartir con el pueblo y luego los amigos de estos, los mochileros, etc. Pero están los que un día nacieron, crecieron y vivieron aquí,  aquellos que un día se fueron pero vuelven y siguen viniendo a reencontrarse con sus raíces y su tierra.

Todo esto nos hace entender que Suchitoto no somos solo las nuevas generaciones que vivimos aquí, sino también una gran cantidad de Suchitotenses jóvenes y mayores que viviendo lejos por el país y el mundo se siente parte de nuestro pueblo. Ellos y ellas lejos o cerca son parte viva de nuestro Suchitoto. ¡Saludos a nuestras hermanas y hermanos lejanos!

La autora no quiso publicar su nombre. Fotografías de Gerson Tobar.

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