En Suchitoto el rap tiene un nombre: “Dabú”.

¿Por qué nos cuesta reconocer y apoyar a nuestros propios talentos? Si hay alguien que muestra pasión por su arte en Suchitoto, ese es “Dabú”. El  es claro ejemplo de un joven soñador, que desde hace unos años lucha  por su credo: la música  rap. Su breve historia nos evidencia el talento de un artista con pasión, entrega y fe en su trabajo. ¿Qué esperan las entidades culturales, municipales y empresariales para invertir en nuestros artistas?  ¿Por qué nos cuesta reconocer el talento en nuestras juventudes?

Creemos que en Suchitoto la música rap tiene un digno representante y un nombre: Dabú.

Edenilson Rivas es un joven artista de Suchitoto, que escribe, canta y compone su música. Se ha desarrollado en un género bastante estigmatizado, pero que hoy en día es utilizado para hacer protestas a través de la música y letras transgresoras, que muestran y denuncian las desigualdades y las injusticias sociales.

Es el penúltimo de cuatro hermanos y dos hermanas, tiene 24 años, oriundo de Suchitoto. Edenilson Rivas nació en el Cantón El Caulote, lugar donde vivió toda su infancia ya que el costo de la vida en la zona urbana obligó a su familia trasladarse a las afueras del casco urbano.

Su madre es una mujer ama de casa y con oficio de costurera. Con sus hermanas y hermanos siempre ha tenido una muy buena relación y su hermana mayor fue la que siempre le daba consejos a las y los demás para hacer lo correcto.

Según nos comenta cuenta con el apoyo de su familia en todo lo que hace como artista, con lo cual la unidad familiar se va consolidando mucho más.

Su primer nombre artístico fue  AkaBeat.  A.K.A. siglas en inglés que significa “Alias” que siempre se pone antes del nombre artístico y “Beat” significa pista, un tempo, un ritmo. En ese momento es cuando inicia hacer pistas para sus proyectos, las cuales vendía y así generaba algún ingreso.

Con el tiempo vino la madurez en lo que escribía y con eso un cambio de concepto. Inicia a escuchar Rap de Centro América y algunas regiones de Europa, con el fin de empaparse más de la cultura Hip Hop y enfocarse en lo que quiere hacer con su música. El nombre Dabú para Edenilson significa un nuevo comienzo, un cambio de dirección, de concepto de la música que estaba componiendo.

¿Qué haces? ¿Qué te motivas a hacer Rap?

Edenilson es un joven, no me gusta decir de escasos recursos, sino con lo necesarios para vivir. Que vive en un contexto en donde la juventud no tiene oportunidades de desarrollo.

Encontré una salida de expresarme a través del arte y mi primer contacto fue a con el Rap, posteriormente me empiezo a involucrar en el teatro y me voy direccionando y entendiendo otras situaciones de la vida.

Hacer Rap es un espacio íntimo, que no se trata solo de escribir o hacer una canción, es un momento donde te desnudas y muestras lo que sientes. Me identifico mucho con el Free Style, con el cual puedo improvisar, hablar de un tema sin tener nada escrito y esto se vuelve una conversación entre los artistas que participamos. Este mismo diálogo se tiene en la familia, hay compresión, se habla, hay regaños, pero sabes que es para buscar tu bienestar, así se vive ese momento al hacer música, es un tiempo para conocerse y comunicarse entre sí, ya sea individual o con un colectivo.

¿Cómo inicias a hacer música, a escribir y a cantar Rap?

Al inicio fue difícil, no encontraba la forma de hacerlo porque escribir Rap no es escribir por escribir, se necesita tener un objetivo claro de lo que quieres hacer y cómo lo quieres decir, que palabras usar y cómo rimar. Todo eso nadie me lo enseñó, fue empírico, a veces salía bien y otras mal.

Inicio a escuchar Rap ya que una de las emisoras radiales que me gustaban en ese momento tenía un programa que se llamaba Nación Hip Hop. Un día que estaba escuchando la radio y la canción que estaba sonando se quedó sin pista y empecé a cantar algunas partes de poemas que había escrito y me gustó lo que había hecho en ese momento.

No entendía cómo los artistas hacían su música, como lograban tener las pistas. Pero con la ayuda de mi hermano que le gusta la música y me mostró un programa para hacer pistas y me emocioné y así inicié pero lo hacía más como un pasatiempos. Pero hace un par de años empecé a tomar las cosas más en serio.

Ahora doy talleres de MúsicActivismo, que es sobre todo cómo utilizar la música para el cambio social. Ahora lo que enseño en una hora es resultado de todo el aprendizaje de cinco años.

¿De qué tratan tus letras, qué quieres transmitir con tu música?

Siempre he escrito las cosas que siento, ya que escribir algo que no me mueve para mi es una letra falsa. En el Rap hay un dilema de quién es real o no; que implica como te vistes, que seas crítico al Gobierno o a otros espacios, pero en lo personal ser real es escribir y cantar lo que siento y lo que pasa a mi alrededor.

Personalmente para mí el Rap es una catarsis, un desahogo y un diálogo personal. La mayoría de raperas y raperos no lo hacemos por ganar dinero, lo hacemos para mostrar las injusticias, lo que pasa y es una forma de hacer incidencia política.

Hacer música implica conocerte, es crear identidad.

¿Qué significa hacer rap y ser rapero en Suchitoto?

Al inicio fue bastante negativo, inclusive en la familia, mi hermano mayor escuchaba Rap pero no le gustaba que yo lo hiciera por todos los estigmas que tiene el género. Mi madre y mi hermana mayor siempre me han apoyado y me decían que si me gustaba que lo hiciera.

En la escuela habían burlas y hasta rechazo de los amigos al verme escribir. Fueron pocas personas las que se interesaban en escuchar lo que escribía. Me percate que en Suchitoto era bastante aceptable la utilización de la guitarra, con lo cual decidí hacer Rap con guitarra, Rap con poesía, Rap con contenido social, Rap que hablara de mi vida, lo cual ayudó a que más personas me escucharan.

Hay una frase de un rapero español, su nombre es Nach y él dice “La mente de un poeta nunca se queda quieta”

¿Cómo has logrado tener 3 producciones?

Mi primera idea con la música era hacerme famoso, empecé a escribir de cualquier cosa. Estaba con un grupo, a los días con otros pero no me sentía cómodo ya que teníamos objetivos diferentes, los géneros no eran atractivos y decidí hacer algo individual.

Mi primer proyecto se llamó “Verdades”, lo grabé en San Marcos y Cuscatancingo, pagaba $10.00 dólares por una hora de grabación en estudios de amigos que tenían en sus casas, muchos de estos en colonias peligrosas. Hice las pistas y escribí todas las letras y pagaba para la grabación.

El segundo fue “Días Abstractos”, para esta producción tuve el apoyo de Esartes en donde tenía acceso a una computadora para trabajar. También empecé a grabar algunos instrumentos para hacer las pitas.

 

La tercer producción es “Catarsis” lo desarrolle en el Estudio de La Plataforma Global del cual soy uno de los encargados.

“Verdades” fue un trabajo muy íntimo, “Días Abstractos” fue para hablar de la sociedad y “Catarsis” es una fusión de los dos, habla de aspectos personales y problemáticas sociales.

Es complicado concientizar a los demás sobre el valor del arte, de cómo tener un show montado implica tiempo y energía del artista y de otras personas que te apoyan.

¿Quiénes te han apoyado en tu carrera?

Es difícil que personas crean en lo que haces y muchas veces el único aliado que tienes es uno mismo. Pero es interesante estar en un lugar en donde el entorno te impide crecer y te encuentres a una organización que le gusta lo que haces y te dice que te apoya a potencializar tus habilidades.

La plataforma es el espacio que ha creído en mí, me ha apoyado con la formación y todo esto ha ayudado a definirme, tener más claridad de lo que quiero escribir. Ahora soy uno de los responsables del estudio de música de La Plataforma en el cuál he trabajado con otros artistas del país.

He participado en un Festival de Hip Hop en Guatemala y fui a presentar “Catarsis” a Dinamarca.

A través de Esartes y el teatro tuve la oportunidad de cantar en uno de los teatros más grandes en Canadá. En todos estos espacios se valora el arte, algo que en El Salvador no se hace y es necesario cambiar.

En Suchitoto hay algunas organizaciones que promueven habilidades y capacidades en jóvenes para promover una cultura de paz a través de las artes en sus diferentes expresiones. ¿Por qué crees que cuesta creer en el talento y en las habilidades artísticas de las y los jóvenes?

Creo que hay dos puntos, el primero tal como nos lo han mostrado en La Plataforma y es la necesidad de “pensar fuera de la caja”, es decir, no ser cuadrado. El segundo punto es que las formas de lucha y los propósitos no son los mismos y cada organización trabaja por su propia visión y les cuesta crear una visión en común.

El arte es una herramienta para hacer unidad.

Hablando de tu otra etapa como artista. ¿Qué pasó con Edenilson el actor?

Las dos cosas me gustan, pero si pongo en una balanza para elegir, definitivamente elijo el Rap. Siento que me desenvuelvo mejor y avanzo más. Otro punto es ambas necesitan tiempo completo y no se hacen las cosas bien por querer estar en ambas, así que decidí que necesitaba enfocarme en una y fue la música.

El teatro me ayudó mucho, me ayudó con conocimientos técnicos en el escenario, como debo prepararme para subir al escenario, verificar que todo esté bien.

¿Cuál  ha sido una de tus mayores satisfacciones hasta hoy?

Vivir haciendo lo que me gusta.

¿Cuál es tu mensaje para los jóvenes que como tu tiene sueños como artistas?

Que crean en lo que hacen, ya que si uno mismo no cree en lo que hace nadie más lo hará. Que las oportunidades se deben buscar porque no llegan por si solas, que pierdan el miedo para reinventarse y que se informen ya que en países como El Salvador es necesario hacernos escuchar y no solo hablar.

Actualmente Edenilson Rivas pertenece a un grupo de Rap que se llama Melodías y Contrastes, integrado por cuatro personas, con este grupo Dabú está haciendo teatro con Rap.

Como artista tiene como proyección hacer revolución a través de la denuncia y de las críticas constructivas, se ve transmitiendo lo que sabe a otros jóvenes del municipio de Suchitoto y del país. Además, desea continuar creando y grabando su música y la de otras y otros artistas, contribuyendo a través de la música al cambio social.

 

Puedes escuchar y bajar su nueva producción “Catarsis” en el siguiente enlace:  https://soundcloud.com/akabeat

 

Para que lo conozcan más les dejamos el corto “Canto por ellos” realizado en el curso video Lab 2016 de La Plataforma Global El Salvador.

 

Corolario:

HipHop: surgió en dos barrios de Nueva York, en el Bronx y en el Harlem, como alternativa a una vida de pobreza y conflictividad, convirtiéndose desde ese entonces en un movimiento cultural caracterizado por su contenido social de denuncia,  que se extendió a todo el mundo y se mantiene en continua evolución. El Hip Hop es un movimiento o cultura que depende del contexto, de donde se desarrolla y se crea, sus manifestaciones más representativas son: “el Rap” (oral: recitar o cantar), “DJing” (auditiva o musical), el “break dance” (físico: baile) y “el graffiti” (visual: pintura).

Rap: “Ritmo y Poesía” (en inglés “Rhythm and Poetry”), es uno de los 4 pilares fundamentales de la cultura HipHop, y tiene que ver con recitar, cantar, improvisar y hacer rimas, al compás del ritmo musical (pulso), en inglés, beat. Su base musical  generalmente es hecha en un computador.

Por Alina Menjivar. Fotografías: tomadas de facebook: Dabú DB

Alina Menjívar: licenciada en Administración de Empresas con un Diplomado en Políticas Públicas y Gobernanza Local y post grado en Estudios de Género Feminista. Es parte de la Colectiva Feminista.
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