Las elecciones del pasado 28 de febrero quedarán marcadas en la historia contemporánea del país como un evento sin precedentes en medio de una pandemia del Covid-19, los resultados muestran como un partido político que participa por primera vez en unas elecciones populares desplaza a los partidos políticos que por décadas han estado en el poder.
Esta historia es la historia, de cómo un joven líder y un joven partido desbancan a los dos partidos que presumían de ser inamovibles en el poder. Porque si algo hay que reconocer, es que en 27 años el partido de izquierda jamás pudo vencer a su principal rival de una manera tan abrumadora.
Más allá de las conceptos y preceptos, juicios o prejuicios que se tengan del joven líder, nadie puede negar que su campaña contra “los mismos de siempre con su discurso de lo mismo de siempre”, ahora llevando en su filas a muchos que eran parte de “los mismos de siempre”, logró calar en el cansancio y decepción de un pueblo que por años ha creído en las promesas de ambos bandos; más allá de los logros y aportaciones al proceso democrático de cada bando, hay que comprender la necesidad de la población por creer en una nueva fuerza política, que para bien o para mal del país, ha surgido de manera imponente en el espectro de la vida política y social.
Con la misma estrategia de siempre, afincada en el descredito y descalificación del oponente, y aprovechando el cansancio, desgaste y falta de inteligencia política de los partidos que se dedicaron a ser oposición por ser oposición, a costa de la oposición. Hoy el joven líder y su joven partido se han crecido de manera desproporcional y peligrosa ante tanto poder concentrado, obteniendo más de lo que le correspondía, pero recogiendo los frutos de los grandes errores de los viejos contrincantes que cayeron como fichas de dominó sin ningún reparo.
Culpar a la gente por los resultados puede resultar una salida fácil o un insulto, cuando no se es responsable por los actos que se han hecho en el pasado. Cada uno de los dos grandes institutos políticos tuvo sus oportunidades de gobierno donde con aciertos y desaciertos hicieron o no hicieron las cosas bien. La democracia es un proceso en el cual hay que saber respetar las decisiones del pueblo, donde para bien o para mal, se ha dado un veredicto para quiénes integrarán los curules de la Asamblea Legislativa y los nuevos gobiernos locales en el territorio.
Con este hecho como contexto y con mucha, mucha tela por cortar, nos queremos referir a los resultados del municipio de Suchitoto. El cual es uno de los municipios iconos del partido FMLN al haber logrado mantener por 27 años la dirección de la municipalidad y por su historia en el periodo de guerra que vivió el país durante 12 años.
Los resultados dejan entrever que menos de un tercio de la población, o sea 5,722 votantes según el recuento preliminar del TSE, eligieron dar la oportunidad al representante del partido Nuevas Ideas, el profesor Denys Miranda y una parte del equipo que le acompaña en su planilla sean parte del nuevo Concejo Municipal para el periodo 2021 – 2024. El nuevo Concejo también estará integrado por parte de la planilla del FMLN y con alguna posibilidad un representante del partido GANA (aún por definirse en el escrutinio final).
Antes estos resultados y panorama es de vital importancia comprender que las alcaldías no pertenecen a ningún partido, que los partidos son o deberían de ser nada más un vehículo para ostentar a cargo público. De modo que, este nuevo periodo de gobierno municipal debemos de interpretarlo como una nueva oportunidad para construir puentes y diálogos que nos permitan seguir trabajando por y para el municipio.
Suchitoto por años ha demostrado ser un pueblo fuerte y luchador, de principios revolucionarios, no entendiendo esta palabra como sinónimo de un partido político, sino como la lucha por generar cambios políticos, sociales, culturales y económicos para superar las desigualdades que oprimen a la población más vulnerable. Con una historia marcada por la guerra, que dejo grandes lecciones, que hoy debemos de retomar y hacer prevalecer con valentía y orgullo. Este proceso electoral es un cambio de Concejo Municipal, pero el poder el control está y seguirá estando en la población organizada en las comunidades históricas, en toda la población del municipio, con sus héroes que lucharon por las trasformaciones sociales.
Por eso debemos evitar a toda costa caer en el discurso divisionista y de rivalidades sin sentido, que nos alejen de la posibilidad de transformar y mantener la unidad del municipio. La madurez política exige aceptar resultados y comprometernos co-responsablemente en la gobernanza del municipio.
A partir del 1 de mayo Suchitoto tendrá un nuevo alcalde y un nuevo concejo municipal, que estará obligado y comprometido a construir puentes de dialogo que permitan la gobernabilidad pacifica del municipio. Por tal motivo, el llamado es a deponer esas aptitudes de revanchismo y rivalidad. Si se construyen puentes de dialogo, consenso y comunicación el futuro puede ser promisorio para el municipio. Recuerde que si no le gusta lo que ve y no lo puede trasformar, lo mejor es que cambien su forma de ver las cosas y vea con otros prismas las cosas que nos unen y no las que nos diferencian, las oportunidades de desarrollo y crecimiento que puede tener Suchitoto.
No olvide que el gran objetivo de las elecciones es garantizar la democracia y alternabilidad de sus gobernantes, así que contribuyamos a que los siguientes 3 años sean de consenso, dialogo y trabajo colectivo por el bienestar de la población.
En ese sentido hacemos un llamado al nuevo alcalde Denys Miranda y al Concejo Municipal, para que prevalezca el dialogo con las organizaciones sociales del municipio, así como la transparencia de sus decisiones y acciones que garanticen un gobierno abierto a la población.
Invitamos a guardar las banderas partidarias y alzar la bandera del dialogo constructivo, a seguir trabajando desde nuestras comunidades proponiendo soluciones y proyectos que puedan sacar adelante a nuestro municipio. Recuerden de ustedes depende si seguimos avivando un fuego de divisionismo que tarde o temprano terminará devorándonos a todos o si por otra parte mejor cambiamos la forma de ver las cosas, y nos ponemos a trabajar por la unidad y el bienestar comunitario del municipio. Pero eso si ejerciendo contraloría ciudadana y entendiendo que en las próximas elecciones cada uno tendrá de nuevo la oportunidad de decidir y pasar su factura con todas las creces en mora que usted considere pertinentes.







1 comentario en “Si no te gusta lo que ves, cambia la forma de verlo”
Ustedes sugieren buscar alternativas y siguen pensando que la guerra duró 12 años, visión demagoga del pcs.