El gobierno, a través de la Dirección de Obras Municipales (DOM) y en coordinación con el Ministerio de Obras Públicas (MOP), ha iniciado trabajos para soterrar el cableado eléctrico y de telecomunicaciones como parte de la II fase del proyecto de «Revitalización del centro histórico de Suchitoto», municipio de Cuscatlán Norte. A pesar de la poca información oficial sobre el proyecto, en la ciudad se destacan los avances en la instalación de pozos a tierra y canalizaciones, pero poco se sabe del proyecto más allá de lo que vemos en la ciudad y se comparte en sitios oficiales y redes sociales.
¿En qué consiste un proyecto de cableado subterráneo? En términos generales, un cableado subterráneo implica trasladar las redes aéreas de electricidad y telecomunicaciones a ductos que se instalan bajo tierra, con registros o “pozos” que permiten un mejor mantenimiento. Esta técnica es conocida y aplicada en múltiples ciudades del mundo, dentro de algunos beneficios aplicables a Suchitoto están:
- Seguridad y resiliencia: menos riesgos de descargas eléctricas, cortocircuitos o accidentes por cables caídos.
- Estética y turismo: un centro histórico libre de marañas de cables ofrece una imagen urbana limpia, potenciando el atractivo turístico y cultural.
- Confiabilidad del servicio: las redes subterráneas son menos vulnerables a tormentas, vientos fuertes o incidentes climáticos.
- Ordenamiento urbano: al compartir ductos con telecomunicaciones, se reducen intervenciones constantes en calles y aceras.
Estos beneficios son indiscutibles, especialmente para un distrito como Suchitoto que basa buena parte de su desarrollo y actividad económica en el turismo y en la preservación de su patrimonio arquitectónico.


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Como parte de estas intervenciones en el centro histórico la DOM anunció que intervendrá y reconstruirá las avenidas: José María Peña, la 4ta avenida Sur, la 5 de Noviembre, 1ª avenida Sur, 15 de septiembre y en la calle San Martín, la 2da y 5ta calle Poniente. Estas vías según lo anunciaron serán mejoradas con cordón cuneta para su resguardo y la canalización de las aguas lluvias.
De acuerdo a la poca información pública encontrada, estas vías serán reparadas en armonía con la línea de diseño identitaria de empedrado de las calles de la ciudad, por lo que se removerá la vieja superficie de adoquín y empedrado existente, y se dará tratamiento técnico al suelo para luego sustituirse por piedra de canto rodado.
Las intervenciones para el cableado subterráneo se realizarán sobre la avenida 15 de septiembre, 1a avenida Sur, calle San Martín y 2a calle Oriente, que están ubicadas en los alrededores de la plaza central, portales e Iglesia Santa Lucia.




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Sin embargo, hay un aspecto interesante que no puede pasarse por alto: la falta de transparencia. Hasta el momento, ni la DOM ni el MOP, ni la Alcaldía han publicado el anteproyecto técnico, ni el monto total de inversión, ni el contrato de ejecución en los portales de transparencia y contrataciones públicas. Es decir, no hay información pública sobre el proyecto y por tanto la ciudadanía desconoce en qué consiste exactamente y cuánto costarán las intervenciones con el proyecto de cableo subterráneo en lo que es el Conjunto Histórico de Interés Cultural de la Ciudad de Suchitoto, (Decreto Legislativo n.º 1028, 24-04-1997). Esto mismo ocurrió con la primera fase de la intervención al centro histórico en el 2023, donde hasta la fecha se desconoce la inversión total que se realizó.
Luego de buscar en los diferentes sitios oficiales de información y transparencia mayor información pública sobre el proyecto y su presupuesto y no encontrar nada, tomamos como referencia, el proyecto de cableado subterráneo en el Gran San Salvador que fue anunciado con un presupuesto cercano a los 9 millones de dólares. Si bien las calles a intervenir en el casco histórico de Suchitoto son menos, este nos da una idea de lo que podría costar esta intervención. ¿Se justifican estas cifras millonarias en una ciudad pequeña que enfrenta múltiples necesidades urgentes?


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Otro punto crucial en este proyecto (en su I y II fase) es la participación ciudadana. No existen registros de consultas públicas con los habitantes del distrito de Suchitoto para priorizar obras. Si bien esta obra es importante y sin duda traerá beneficios a la ciudad ¿Es este el proyecto más necesario para mejorar la calidad de vida de la población? Para muchos habitantes, problemas como la falta de agua potable, la precariedad de los caminos rurales, el mantenimiento mismo de todas las calles de la ciudad, o la inversión en educación y cultura pueden resultar más urgentes que una intervención estética en el casco urbano.
Por supuesto, un centro histórico libre de cables es un sueño atractivo para quienes defienden el turismo y la conservación patrimonial. En este punto nadie estará en desacuerdo. Pero la pregunta de fondo sigue abierta: ¿vale la pena destinar millones de dólares a un cableado subterráneo mientras las prioridades sociales básicas permanecen sin resolverse?
La realidad es que Suchitoto se encuentra con un proyecto de gran inversión sin conocer las cifras de la inversión en su ciudad. Ante la reserva de información pública, parece que todo sigue siendo cuestión de fe, donde la ciudadanía tiene que dar gracias al señor por bendecir a este pueblo con esta obra. Sin embargo, frente a la falta de información, muchos ciudadanos consideran que la modernización urbana no debería imponerse, sino discutirse de frente con los ciudadanos que, al final, son quienes viven día a día las realidades de la ciudad, con sus necesidades y sus carencias.
Discusión aparte es el tema de afectación a la vida diaria y comercial de la zona y la circulación vial en una ciudad con reducidos accesos a la ciudad y actividad turística en fines de semana. Si bien la mayoría de los negocios aprecia el proyecto, se reservan y abstienen de dar opiniones públicas sobre cómo les está afectando. Sin embargo, es evidente que el cierre de calles temporal está afectando el turismo y la economía de los negocios en el centro de la ciudad. Todos los negocios esperan que buena parte de las intervenciones se logren concluir antes que llegue la temporada alta de fin de año que se avecina.
En Suchitoto, como en todo el país, se aprecian las obras en ejecución, sin embargo, el debate no debe centrarse solo en la estética urbana: es sobre prioridades, transparencia y el derecho de la ciudadanía a decidir qué tipo de desarrollo quiere y necesita. Para eso sigue siendo importante e impostergable abrir espacios de diálogo ciudadano con todos los sectores y autoridades que dirigen la ciudad patrimonial de Suchitoto.





