Este 6 de junio de 2025, partió de este mundo el Coronel Alfonso Eusebio Cotto, suchitotense de corazón y hermano del recordado cineasta Alejandro Cotto. El coronel Coto fue un hombre de profundas raíces, entrega y compromiso, quien deja una huella imborrable en su familia, en su comunidad y en quienes lo conocieron.
Desde el periódico Gaceta Suchitoto, acompañamos con profundo respeto y cariño a su familia, especialmente a su hija Maritza Liliana Cotto, colaboradora de este medio, de quien compartimos una emotiva carta -de su autoría- como un testimonio de amor filial y memoria viva. A través de sus palabras, don Alfonso se revela no solo como militar un destacado, sino como un ser humano generoso, alegre, sabio, y profundamente amado.
Externamos nuestras profundas condolencias a sus familiares y amistades, que su recuerdo siga iluminando el andar de quienes lo quisieron. Descanse en paz, Don Chito, coronel Alfonso Coto.

MI PAPÁ por Maritza Liliana Cotto.
«Hasta pronto mi pajarito lindo. Vuela alto, libre, feliz y bendecido hacía el lugar de luz, ternura, paz y amor, es decir al lado de nuestro Padre celestial. Gracias, infinitas, gracias por todo«
Creo firmemente en los Ángeles y uno de ellos llegó a mi vida en forma muy especial: en la de papá.
Él fue el menor de tres hermanos, su nombre Alfonso como su papá, fue “sietillo”, quizás por eso le llamaron muy cariñosamente Chito o Chitiyo, dicen que siempre fue tremendito de inquieto, pero de muy buen y gran corazón.
Dice que no quiso ir a Colegio como sus hermanos, sino que fue al Grupo Escolar y platican que en los recreos salía corriendo con sus amigos hasta una poza o al Río Lempa a darse un chapuzón y regresaban corriendo a clases.
Siempre ha sido muy apreciado en los diferentes roles que ha vivido. Por ejemplo, en su faceta de hijo adulto, fue muy responsable, atento, cariñoso y cuidadoso con sus padres. Como hermano, por ratitos se generaba algún tipo de escaramuzas entre ellos, pero en términos generales se querían entrañablemente y gozaban recordando sus tiempos mozos.
Luego como esposo yo diría que excelente, pues encontró su media naranja con la que eran un par de tortolitos fuera de contexto que por ratos se pasaban de intensos…
Como papá, único, ejemplar, dinámico, entregado, consentidor a más no poder, alcahuete como él solo, amoroso, divertido, orgulloso de sus hijos, pero cuando de verdad se habían sobrepasados los límites, mejor había que prepararse con doble pantalón para los tres respectivos saludos.
Como abuelo, diría que inigualable, incomparable, el mejor Paponcho del mundo mundial, como dicen ahora y hasta le tocó ser papá de mis dos retoños.
En su rol de tío, fuera de serie, pues también sus sobrinos son fuera de órbita.
Como Profesional, un Militar muy destacado y en sus inicios era muy orgulloso de haber sido el primer Cadete Suchitotense de la Escuela Militar Capitán General Gerardo Barrios. Lo recuerdo preparándose mucho y a conciencia para sus cursos de ascenso y para Profesor Militar. Me parece que cumplía los requisitos para haber sido General, pero no todo se logra en esto que le llaman vida. Con la Guerra de las Cien Horas con Honduras, su Trofeo de Guerra fue una Bandera con varias horas de estar ondeando en el cielo de dicho país.
Como jefe, tengo entendido que era estricto, pero al mismo tiempo respetuoso y comprensivo.
Como compañero, ha sido el único de su tanda o promoción que se ha hecho acreedor a una placa como el Mejor Compañero, siempre se esmera en organizar las reuniones y en publicar las Esquelas cada vez uno de ellos emprende el viaje a reunirse con nuestro Padre Celestial. Así mismo, en la Sociedad Democrática de Suchitoto también ha tenido una participación activa y se ha ganado el aprecio de los Socios.
Hoy ya señor, se ha convertido en un adorable y apapachable, que mis amigas “requeterecontrarequieren” y es un buen chero con mis amigos. Ya tiene buen tiempo, aproximadamente 5 años desde que ha ido perdiendo su habilidad de movimiento y últimamente ya no puede caminar el montón de Kilómetros que solía recorrer.
Yo tengo tanto que agradecerle, pero podría citar que gracias a Él aprendí a usar el diccionario, a hacer resúmenes de lecturas que me dejaba de tareas, aprendí a disfrutar de los paseos al aire libre, de los viajes a Suchitoto con el polvo de los veranos y el barro de los inviernos, los paseos al Lempa, temporadas completas casi a la intemperie en las vacaciones al mar, también a gozar de las fiestas, a mover las caderas para bailar cumbias, a ser discreta, divertida, honesta, a ser amigable con todo mundo, a ser trabajadora, a manejar carro, a no leer la correspondencia ajena, a ser buena persona, a valorar a los amigos, a tener alma de niño, a amar el cielo y el aire de Suchitoto, a ser Suchitotense aunque nací en La Perla de Oriente.
Aprendí a disfrutar de la vida con gustitos cuando se tienen las posibilidades, a ser organizada con las deudas que le mientan, también aprendí a disfrutar de las películas de Pili y Mili, de Viruta y Capulina, de Tom y Jerry, Cantinflas, de Raphael Martos de España, de El Santo. Luego me volví Fan de La Lucha Libre y asistíamos todos los sábados a la Arena Santa Anita. También agradezco mi Fiesta Rosa con Damitas y Cadetes, los paseos al Círculo Militar en el Lago de Ilopango, en la Costa del Sol y la inolvidable piscina en San Salvador, Gracias a él tuve una linda familia con abuelitos amorosos y cultos, dos tíos irrepetibles, una bisabuelita que hizo historia y muchas tías lindas, tíos guapos, un montón de primos y carretadas de amigos.
Últimamente se ha convertido en mi Asesor de Imagen y ya ven mis vestidos tan lindos en coordinación con colibríes, bolsos, aretes, zapatos y en la cabeza flores o sombreros, es por asesoría de él y si hay algún comentario, sugerencia, felicitación, recomendación, solicitud de servicios de asesoría o no les gusta, por favor entiéndanse con él.
Bien, después de este bonito recorrido a lo largo de un pequeño esbozo de lo que es Chito, Chitiyo, Don Chito, Paponchito, Papaponcho, Alfonso, coronel Cotto, Don Alfonso, Don Guzy, coronel, mi coronel o simplemente Papá, puedo decir que, para él, existen muchos sentimientos predominando los de cariño, aprecio, respeto, admiración, amor y agradecimiento.
Que Dios y la Virgencita bendigan a este gran Hombre al que yo tuve la fortuna y bendición de encontrar como un ángel maravilloso con forma de papá.





