Entrevista a la doctora Elizabeth Cañas
Suchitoto ha sido históricamente uno de los destinos turísticos más emblemáticos de El Salvador. Su riqueza arquitectónica, su legado cultural, su historia viva y su entorno natural privilegiado lo han posicionado durante décadas como un referente del turismo cultural y patrimonial. Sin embargo, en los últimos años, diversos sectores locales han expresado su preocupación por el estancamiento y la aparente falta de innovación, planificación y visión estratégica que permita al turismo del distrito evolucionar y responder a las nuevas dinámicas del turismo contemporáneo.
Para analizar este momento crucial, conversamos con la doctora Elizabeth Cañas, una de las voces con mayor trayectoria y conocimiento del sector turístico en Suchitoto. Desde su experiencia, reflexiona con claridad y honestidad sobre los avances, los retrocesos, los retos estructurales y, sobre todo, las enormes oportunidades que aún tiene el distrito para reinventar su oferta turística desde una mirada cultural, comunitaria y sostenible.

“Suchitoto no está en crisis, pero tampoco avanza con claridad”
Para la doctora Cañas, el turismo en Suchitoto atraviesa desde hace varios años una etapa de transición que aún no logra definirse con claridad frente a la competencia y crecimiento de otros destinos del país. Si bien reconoce que el distrito conserva un alto valor histórico, cultural y paisajístico, advierte que la dinámica turística se ha estancado en aspectos clave como la innovación, la diversificación de experiencias y la articulación entre los distintos actores locales.
“Suchitoto se sitúa en un punto intermedio: no está en una crisis total, pero tampoco vive un crecimiento sostenido”, señala. Esta situación, lejos de ser un diagnóstico pesimista, abre —según explica— una oportunidad real para repensar el modelo turístico actual y construir propuestas de mejora con visión de futuro.

Avances visibles y carencias estructurales
Entre los aspectos que han mostrado cierta mejora, la doctora Cañas menciona una mayor visibilidad del destino y algunos esfuerzos de ordenamiento urbano. No obstante, aclara que estos avances han sido parciales y, en algunos casos, mal planificados, como ocurre con la excesiva centralización y la falta de seriedad en la búsqueda de soluciones efectivas al problema de los estacionamientos.
Al mismo tiempo, identifica un estancamiento preocupante en la generación de nuevas ofertas turísticas que vayan más allá de la gastronomía, así como una débil inversión cultural sostenida y una escasa participación comunitaria organizada. “No existe un engranaje que articule estos esfuerzos”, afirma, subrayando la ausencia de liderazgo y de una estrategia común y participativa.

Retos del turismo contemporáneo
Consultada sobre los principales desafíos que enfrenta Suchitoto para competir en el turismo actual, la doctora Cañas enumera varios factores: la falta de diversificación de productos, la escasa innovación, la ausencia de actividades nocturnas, horarios limitados en la oferta gastronómica, problemas en la relación precio-calidad y la poca formación continua del personal turístico.
A esto se suma, según indica, la inexistencia de una estrategia integral de largo plazo que permita insertar a Suchitoto en las dinámicas globales del turismo contemporáneo y evitar que el destino quede reducido únicamente a un mercado local o de visitas de un solo día.

Cableado subterráneo
Sobre las recientes intervenciones de cableado subterráneo en el casco urbano, la doctora Cañas reconoce que este proyecto puede representar un beneficio importante para el turismo, siempre que se ejecute con respeto al patrimonio. “Mejora la estética urbana, protege el patrimonio visual y crea un entorno más atractivo y seguro”, explica, insistiendo en la necesidad de conservar el empedrado, los colores originales de las casas y el diseño de estilo colonial.
Sin embargo, advierte que la obra física por sí sola no genera turismo. Para aprovecharla plenamente, propone acompañarla de señalética cultural coherente, rutas patrimoniales, actividades artísticas y una narrativa histórica unificada que convierta la mejora urbana en una experiencia turística integral.

Espacios abandonados, oportunidades vivas
Uno de los puntos más relevantes de la entrevista es la reflexión sobre espacios actualmente subutilizados, como el antiguo Penal y la ex Casa de la Cultura. Para la doctora Cañas, estos inmuebles representan una enorme oportunidad para crear centros de memoria histórica, museos vivos, espacios de arte comunitario, escuelas de oficios tradicionales o incluso experiencias teatrales que escenifiquen episodios del pasado.
“El penal podría convertirse en un espacio de interpretación histórica, con actores que revivan la vida carcelaria de distintas épocas, tiendas de productos tradicionales y una experiencia inmersiva”, propone, señalando que existen ejemplos exitosos de este tipo de proyectos en Europa y Sudamérica.

Descentralizar el turismo y ampliar los circuitos
La concentración del turismo alrededor de la plaza central es, según Cañas, uno de los problemas más visibles de Suchitoto. Para revertirlo, plantea la creación de circuitos temáticos, actividades culturales descentralizadas, festivales culinarios de calidad, cenas temáticas, exposiciones artísticas, música, teatro y recorridos históricos que activen otros espacios como el Parque San Martín, el parque infantil y barrios tradicionales.
Asimismo, destaca el potencial de integrar el entorno natural, el lago Suchitlán y las comunidades rurales mediante turismo comunitario, rutas ecológicas, experiencias agrícolas, concursos de pesca, avistamiento de aves y actividades que conecten al visitante con la identidad local. Además de la importancia de crear un mapa que indique todos los lugares y emprendimientos desde la antigua Ciudad Vieja Suchitoto y sus alrededores.

Turismo comunitario y liderazgo femenino
Para la doctora Cañas, el turismo comunitario, rural y ecológico es uno de los mayores potenciales del territorio, siempre que se gestione con respeto, capacitación adecuada y beneficios directos para las comunidades. En este proceso, resalta el papel fundamental que han jugado las mujeres, quienes —afirma— han sido pilares del turismo local, liderando emprendimientos, preservando tradiciones y fortaleciendo el tejido social.
“El liderazgo femenino aporta sensibilidad social, visión de largo plazo, creatividad e inclusión”, sostiene, destacando su contribución a un turismo más humano y sostenible.
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Una visión compartida aún pendiente
Al ser consultada sobre la existencia de un plan turístico articulado, la doctora Cañas es clara: actualmente no se percibe una ruta estratégica integral y sostenida. Un verdadero plan, explica, debería construirse con una visión compartida, metas claras, indicadores de seguimiento, articulación institucional y continuidad en el tiempo.
La municipalidad, los emprendedores y la comunidad —señala— deben asumir roles complementarios, donde el gobierno local actúe como facilitador, los emprendedores innoven y la comunidad participe activamente en la toma de decisiones.

Creer que es posible
En el cierre de la entrevista, la doctora Elizabeth Cañas resume su sueño para Suchitoto: un turismo que preserve, eduque y genere oportunidades dignas para las familias del distrito; un destino vivo, con actividades constantes, donde historia, arte, cultura, naturaleza y comunidad convivan en equilibrio.
Pero, sobre todo, deja un mensaje sencillo y profundo: “La importancia de creer todos que es posible”. Para ella, el futuro del turismo depende de escuchar al territorio y a su gente, de construir una visión común y de comprometerse, de manera firme y constante, con un objetivo compartido.
El turismo debe entenderse como una herramienta de desarrollo compartido, incluyente y articulado. Suchitoto tiene todo para consolidarse como uno de los destinos más auténticos de Centroamérica, pero necesita una visión común, compromiso constante y la convicción de que es posible.
Como solía decir durante los domingos turísticos: “No tenemos que querernos ni ser amigos, pero sí tener un objetivo común. Cuando eso ocurra, entonces seremos amigos”.
Porque —como ella misma recuerda— no se trata necesariamente de pensar igual, sino de caminar juntos hacia un mismo horizonte.
Fotos cortesía, tomadas de internet y redes sociales.





