En esta pandemia se habla de continuar y mantener los trabajos esenciales. Saber que otras personas dependen de tu servicio o trabajo, y que esperan que no les falles, hace que todos los días decenas de personas salgan a cumplir con su deber, doctores, enfermeras, policías, comerciantes, entre otras personas están en la primera línea tratando de enfrentar la crisis del Covid19. Pero también existen aquellas personas que se preocupan por hacer accesible nuestros alimentos como los agricultores, y las vendedoras del mercado, así como otros que luchan por llevarnos literalmente el pan a las puertas de nuestras casas, y ese esfuerzo también hay que saber reconocerlo.
El pan francés y el pan dulce son alimentos básicos y esenciales de la cultura alimentaria de las y los Suchitotenses. Nadie puede imaginar estar en casa sin tomar un cafecito con pan. En medio de esta pandemia del covid19 también ellos se han vuelto pequeños héroes que se juegan la vida y su propia seguridad para llevar hasta nuestro hogares el placer de degustar una buena semita mieluda por la tarde, un bizcocho, una novia o un novio, un copinol con poleada y canela, un pan de leche o simplemente el pan francés calientito de la mañana. Simple como pareciera la actividad diaria de estos trabajadores han permitido que día a día sigamos teniendo durante esta cuarentena la oportunidad de tener estos aperitivos en la puerta de nuestras casas. Entre la necesidad, el deber y el placer todo trabajo dignifica y te hace grande como persona te vuelve capaz de sobrellevar la situación de una manera más amena sabiendo que eres útil a los demás llevando el pan de cada día.
Atendiendo las medidas de higiene y seguridad con mascarilla y guantes todos los días recorren el pueblo que silencioso y brillante se resguarda en casa.
Compartimos la historia de Erick Aníbal Morales Mejía (24 años) y su familia que por muchos años de han dedicado al oficio de la panadería y hoy bajo está pandemia continúan ofreciendo con esfuerzo sus productos.
¿Cuándo vinieron a Suchitoto?
Mi familia y yo vinimos a Suchitoto el 16 de enero del 2008 en un viaje misionero y a la misma vez a vivir definitivamente somos originarios de Cojutepeque. Ese mismo año mi madre Patricia Sánchez una mujer luchadora y solidaria junto con mi padre y mi hermano decidimos emprender este proyecto. Mi madre es mi inspiración.
A un año de haber cursado bachillerato en el INSU un 14 de diciembre del 2012 Me eche a mis hombros la responsabilidad de esta iniciativa que actualmente se llama «panadería Emanuel» los retos cada día han sido grandes, empezar de cero y sin ninguna ayuda económica de nadie no es fácil. Fui excluido de Conamype quien brinda apoyo a los microempresarios, pero eso no detuvo mis ganas de salir adelante, me hizo más fuerte y me ayudó a tener aspiraciones a futuro.
¿Qué significa trabajar aquí en Suchitoto?
Trabajar en Suchitoto significa mucho esfuerzo, trabajo constante e ideas claras para que funcione, en lo económico significa una gran oportunidad para mí y para los jóvenes. Este pueblo es muy tranquilo y hogareño.
¿A cuántos jóvenes dan trabajo?
Panadería Emanuel le da trabajo a 11 jóvenes con responsabilidad familiar, jóvenes que les gusta trabajar y que conocen muy bien todo el pueblo.
¿Con esta pandemia del covid19 cuáles han sido los retos?
Bueno en este tiempo los retos han sido grandes, buscar estrategias para llevar el producto a cada hogar, las reglas para cumplir la cuarentena, trabajar de una manera más ordenada. También ha sido un reto, en la salud, ya que nos hemos dado la misión de abrir un espacio a domicilio, y aunque no hay ningún caso siempre genera cierto temor y es por eso que hemos cumplido las reglas sanitarias. Por otro lado también está el miedo de la gente y la desconfianza. Sin embargo, nuestros clientes están complacidos de nuestro servicio.
¿Cómo sobrellevan esta cuarentena?
Bueno pues con un poco de temor por la pandemia, por el aislamiento físico con amigos, pero con la fe en Dios y acatando todas las medidas sanitarias. Por mi parte haciendo obras de caridad, así como amaneciendo positivo, regalando una sonrisa y siendo agradecido.
¿Cuéntame cuál es tu rutina diaria Erick?
Ser el líder de la iniciativa es una gran responsabilidad. A las 4:00 am tengo que estar en planta horneando pan francés para distribuirlo por la mañana, luego a las 6:00 am tengo que hornear más de 35 variedades de pan dulce también las especialidades de pizza y flautas rellenas.
A eso de las 4:00 pm tengo que estar entregando el producto a los muchachos para que puedan repartir en la zona urbana de Suchitoto. Poco a poco hemos ido avanzando, en cada barrio hay una persona designada, yo también me doy a la misión de salir a repartir a domicilio de 5:00 a 7:00 pm. Luego llegó a mi casa y me relajo un poco. Después comienza la otra rutina de 9:00 a media noche todo esto con el fin de llevar el pancito a cada familia que nos prefiera, los trabajadores ponen lo mejor de sí también trabajando de lunes a sábado.
¿Qué mensaje te gustaría mandar al pueblo de Suchitoto?
Un mensaje sería que seamos héroes en esta cuarentena, que no salgamos de casa a menos que sea necesario, también que tratemos de disfrutar todos los momentos en familia, recuperar proyectos antiguos y sobre todo confiar en Dios y guardar la calma por que pronto saldremos de esta situación y abra tiempo para disfrutar.
Durante esta cuarentena muchas las iniciativas se han adaptado con conciencia y resignación, pero también con mucha solidaridad, practicando buenos valores y poniendo en marcha el ingenio salvadoreño que nos caracteriza. Los panaderos se dan la misión de llevar el pan de cada día a la mesa y de esta manera seguir con alimentación básica.
Además de cuidarnos físicamente practicando algún ejercicio y comiendo de una manera sana, cuidar la salud mental también es importante ya que esta nos permitirá no sucumbir ante la crisis, o entrar en ansiedad o desesperación. Leer cosas positivas, ver documentales interesantes que a la vez sean educativos y sanos, evitar pegarnos flechazos desde adentro preguntándonos o generando discusiones innecesarias. No todos tenemos los mismos privilegios de quedarnos en una casa con comodidades, es por eso que debemos cuidarnos entre nosotros siendo empáticos y responsables con nuestros actos.
Por Gerson Tobar
5 comentarios en “Pequeños emprendedores siguen trabajando en medio de la cuarentena en Suchitoto”
Espero que el foto del joven haciendo pan sin mascarilla este viejo!
Buenos días Sharon gracias por comentar. Si efectivamente no son fotos recientes. Le invito a leer la nota completa está interesante la lucha que se hace y donde se especifica que se están siguiendo todas las medidas de Salud. Saludos.
Si Gerson, por supuesto lei todo su articulo, por eso me soprendi el foto. Gracias por todo su trabajo.
Gracias por estar pendiente siempre del periódico y por sus aportes.
Iba a hacer la misma pregunta sobre la salubridad, pero ya está aclarado, que bueno que se esfuerce, muchas veces para recibir apoyo de una institución como CONAMYPE hay que poner de su parte ya que muchos emprendedores sólo quieren el capital y no el apoyo técnico que esa institución realiza.