Leydi Arce: “En el teatro descubrí lo mágico de estar frente al público.”

EsArtes a formado a muchos jóvenes en el oficio actoral; destacada, con mucho apoyo y oportunidades  a sido la primera generación de jóvenes que através de los años han logrado persistir y continuar luchando por hacer del teatro  un modo de vida en Suchitoto.

En esta generación de jóvenes encontramos a Leydi Gabriela Arce Durán, una joven de 22 años, quien con  entrega, persistencia y mucho trabajo a logrado sobresalir y convertirse en actriz e instructora de teatro.

Leydi es un ejemplo de humildad, respeto y persistencia en la lucha por alcanzar los sueños, sus pasos en el teatro han sido firmes, entregando lo mejor de ella en las tablas que le han visto participar en mas de 15 montajes escénicos dentro y fuera de Suchitoto, hasta llegar a escenarios del Festival de Stratford en Canadá.

Leydi Gabriela Arce Durán

¿Cuéntanos un poco de tu vida, de tus días de infancia?

Soy de Suchitoto, he crecido y vivido toda mi adolescencia en la comunidad El Bario aunque por circunstancias complicadas de familia me ha tocado vivir entre lo rural y lo urbano, mudándonos constantemente de casa; el cual me ha permitido ver dos pequeños mundos con pequeñas diferencias. Lo bonito de vivir en Suchitoto es poder integrarse a los talleres que diferentes organizaciones desarrollan, recuerdo que mi madre quería que asistiera a la mayoría, “para que aproveches el tiempo” me decía. Recibí talleres de género, autoestima, salud sexual y reproductiva, danza y teatro.

Desde pequeña me atraía el arte no solo el teatro, me gustaba la pintura, la danza y la música, quizá porque mi madre siempre nos decía que quería tener hijos artistas “aunque sea payasos” era su frase, ella decía que le hubiera gustado desarrollarse en la actuación, no tengo duda que sería una excelente actriz. Con mis hermanos y mi tía Mariela que es unos meses menor que yo, juntos jugábamos que éramos participantes de un concurso de baile o canto era gracioso como nos preparábamos para jugar, en unas ocasiones mi madre cuando tenía tiempo también jugaba con nosotros y ella le hacía de jurado.

Otro de nuestros juegos era de crear historias y representarlas, en esas historias éramos profesores, alumnos, padres, madres, policías, piratas, microbuseros, pasajeros y cualquier cosa que se nos ocurriera. Es natural que de niños siempre estemos actuando, creando personajes y diálogos con facilidad porque no hay bloqueos de nada, usamos la creatividad. Es mágico.

 ¿Háblanos un poco mas de tu familia?

Crecí en una familia numerosa, somos 5 hermanos, 2 hombres y 3 mujeres a todos nos atrae el arte, cuatro de nosotros hemos tenido preparación en la rama del teatro, quizá por la influencia de uno es como se ha ido contagiando el otro de estos gustos o simplemente lo llevaremos en la sangre, poco a poco mis hermanos se han enfocado en otras áreas. Por ejemplo, Mi hermano mayor Manuel y yo nos hemos quedado con el teatro pero mi otro hermano Edwin se está dedicando a la música, le apasiona los instrumentos de viento y percusión, a mis hermanas menores Heymi y Johana les atrae la danza una de ellas se inclina por lo urbano, la  otra por lo contemporáneo y Ballet. “Son una familia de artista dice la gente, hasta podrían crear su propia compañía” dicen en broma.

En tu vida la figura de tu madre es muy importante, ¿háblanos un poco de ella?

Mi madre es una persona luchadora, no ha tenido una educación profesional pero ha recibido capacitaciones de diferentes oficios, su sueño siempre ha sido tener un negocio propio, la he visto empeñándose en cada negocio que se le ha ocurrido; panadería, tienda, pupuseria, comedor, teñir ropa en añil y por último tener su propio taller de costura, ha sido muy difícil mantener un negocio, le ha tocado cerrar y abandonarlo, pero luego se le ocurre otra idea y la pone en marcha.

La admiro, no sé cómo es que nunca se da por vencida, pienso que no ha tenido otra opción y es así como nos ha sacado adelante cumpliendo como madre dándonos todo lo necesario. Ha sido una madre exigente y nos ha tocado a mis hermanos y a mí trabajar a la par de ella en cualquier actividad de sus negocios, eso nos ayudó a estar siempre unidos, ocupados y comenzar a tener responsabilidades, nos ha dado su amor incondicional y siempre tuvo la confianza de darnos la libertad de tener nuestro espacio; salir con nuestros amigos y participar en diferentes actividades. Ella fue madre muy joven, a los 16 años, nadie le enseñó cómo ser mamá pero es una excelente madre.

 Que paso con la escuela, ¿por qué no seguiste estudiando?

Cuando salí del Bachillerato no tuve la oportunidad de seguir estudiando por diferentes razones, tenía 16 años y no sabía que estudiar, tampoco  tenía los recursos para pagar mensualidad y viáticos, aplique a becas pero no fui seleccionada. Decidí estudiar y estar tiempo completo en EsArtes dedicándome aprender de las artes escénicas.  Con las herramientas que obtuve en EsArtes tuve la oportunidad de comenzar a replicar lo que había aprendido y me contrataron para dar talleres de teatro en las comunidades.

A partir de esa experiencia comencé a interesarme por el trabajo en la comunidad, tener más conocimiento en cómo intervenir y generar pequeños cambios sociales, es así que con los ingresos que obtenía me decidí pagar mis estudios, ya estaba segura de lo que quería estudiar “ Licenciatura en Trabajo social”. Pero solo hice dos ciclos porque me salió una oferta de trabajo, donde ahora invierto casi todo mi tiempo y por eso tuve que suspender este proceso de formación. Entre mis metas está seguir con este propósito y terminar la carrera universitaria no por un título, sino porque quiero tener las herramientas necesarias para hacer verdaderos cambios.

Cuéntanos tus primeros acercamientos con el Teatro

El teatro siempre me ha parecido maravilloso aunque había visto pocas piezas teatrales, cuando tenía 13 años me integre a un taller de teatro, duración de 6 meses, lo impartían en Centro Arte para la Paz con apoyo de la Colectiva Feminista. En  mis primeras clases de teatro recuerdo que me preguntaba, ¿qué estoy haciendo aquí? siempre he sido tímida y estaba comenzando la adolescencia eso influyo a que tenía muchos bloqueos, era muy insegura con mis ideas y mi cuerpo, me sentía incomoda, tenía miedo hacer y verme ridícula, en los ejercicios cuando pedían que pasara un voluntario, prefería esconderme y ser de las últimas en pasar. Pero por una extraña razón seguía, no quería dejarlo, continúe hasta que descubrí lo mágico de estar frente al público, me gusto la idea de dejar ser yo por un momento y que por medio de un personaje transmitir emociones y un mensaje con la  historia representada.

 ¿Cómo te integras al proyecto de EsArtes?

Estaba en las clases de teatro del taller antes mencionado, la instructora que teníamos en ese momento nos dijo “es mejor que se pasen a esas nuevas clases de teatro, esa es una gran oportunidad porque es un proyecto que va a durar más tiempo y será una formación más completa”, por la edad que tenía, en ese momento no le di valor a esas palabras y decidí cambiarme porque la mayoría de mis compañeros se cambiaron. Ese día, en esa primera clase supe “aquí me quiero quedar”, éramos 80 jóvenes aproximadamente de diferentes comunidades, todos con esa curiosidad de descubrir la magia del teatro. Recordar esas  primeras clases en esartes se me revuelve el corazón, me divertí y aprendí mucho, pienso que tuvimos los maestros indicados para convencernos que el teatro es una maravillosa herramienta de expresión y crecimiento personal.

¿Cómo describirías tu experiencia en el proyecto?

Se me es difícil encontrar las palabras para esta gran experiencia, puedo describirlo como “vida”, porque nacieron nuevas ideas, nuevas expectativas, nuevas oportunidades  y sin juzgar la palabra nacieron nuevos “artistas”. Crecí en este proyecto y un gran porcentaje de lo que soy ahora es por todo el aprendizaje y las oportunidades que me brindó.

¿Qué significa hacer teatro en Suchitoto?

Hacer teatro en Suchitoto es un gran reto, ya que uno de los objetivos de EsArtes busca que las artes escénicas se lleguen a convertir en una oportunidad real de desarrollo socio-económico, cultural y turístico para la juventud de Suchitoto, para eso poco a poco se deben borrar estereotipos acerca del arte. Hacer teatro en Suchitoto es una manera de abrir mentes y brindar expectativas o críticas de un tema específico.

¿Crees que a la gente de Suchitoto le gusta el teatro?

Pienso que si hay una persona que no sienta atracción por una expresión artística no está “viva”, porque el ser humano necesita de esto y el teatro es una de las expresión artísticas más completa porque se unen diferentes elementos artísticos, como la danza y la música. Pienso que por los 8 años que lleva EsArtes de hacer teatro en Suchitoto las personas comienzan a tener interés por consumir teatro y cuando se acercan a ver las obras se puede percibir como disfrutan de esa pieza teatral.

¿Cuéntanos brevemente de los montajes en los que has participado?

“Distancia”, “Vivir para contarla”, “La cólera de los señores de xibalbá”, “El enfermo imaginario”, “Macbeth”,  “Pedrito y el lobo”, “La ciudad de los gitanos”, “La casa de Bernarda Alba”, “Fuente Ovejuna”, “Cuentos de barro”, “Voces de los cerros”. En títeres: El cascanueces, los consejos del profe Guayo, Mama Mamut 3, dulce de la tolerancia, había una vez y las historias de mi abuela.

¿Cuál ha sido el más importante para ti?

Hay dos montaje que los considero importantes porque han marcado parte de mi vida: “La cólera de los señores de xibalbá” versión del libro sagrado maya “el popol vuh”. este montaje llevó un proceso de investigación de la cultura maya donde aprendí y tuve cierta conciencia de nuestras raíces.

La otra obra es “vivir para contarla” fue escrita por los mismos actores y actrices que participamos en ella, la historia surgió a partir de nuestras propias vivencias para hablar de la realidad social en el tema de seguridad.  Al final de la obra se hacía un foro donde los espectadores hacían una reflexión y nos contaban sus propias vivencias por el proceso analógico donde asociaban lo visto en la obra con la situaciones similares que ellos han vivido. Esta conexión con el público es algo mágico.

¿En qué nuevos proyectos de teatro estás participando actualmente?

En estos momentos estoy trabajando en el teatro Yulkuikat, San Salvador, el estilo de este es hacer “teatro de marionetas” algo totalmente nuevo para mí. Estoy conociendo la magia de los títeres, lo significativo que es para los niños y lo más bonito es el aprendizaje que ellos tienen a través de los títeres.  En las obras siempre se pretende enseñarles valores con una constante interacción con el público de preguntas y respuestas donde los niños responden sin temor porque no ven la figura de una persona si no al títere que lo consideran como un amigo. También se desarrollan procesos para crear compañías escolares y comunitarias con el método de la educación Experiencial, donde lo más importante es el aprendizaje a través de la experiencia.

¿Cuales son tus metas dentro del teatro?

Una de mis metas es seguir  “cambiando pequeños mundos a través del teatro” ya sea con una obra o realizando procesos de formación en la artes escénicas, sembrar esa semilla en los jóvenes de las ganas de hacer teatro porque estoy convencida que “el arte sí puede transformar el mundo” porque me cambio y me formó a mí, el reto es usar el teatro no para formar actores sino para “transformarlos en mejores personas”

Otra de mis metas es un poco loca y llevara mucho tiempo e investigación para lograrlo y es encontrar un estilo propio para hacer teatro, crear mi propio estilo para contar las historia, la creatividad es infinita y sé que lo lograré.

¿Quienes te han apoyado e impulsado a seguir en el teatro?

Definitivamente recibí el apoyo incondicional de mi familia, especialmente de mi madre y eso se lo voy agradecer toda mi vida. La mayoría de mis maestros también fueron personas claves para creer y seguir en el teatro.

¿A quien o a quienes admiras?

Tengo mucha admiración por “las mujeres”, las sobresalientes de Suchitoto y en la historia porque luchan por sus sueños, venciendo todos los obstáculos que la sociedad impone. Una de ellas es la joven Malala Yousafzai que lucha por la educación de las niñas.

¿Cuál es tu participación actual dentro de esartes?

En estos momentos soy miembro inactivo del Grupo de Teatro de EsArtes, pero mi idea es regresar y llevar toda mi energía y nuevas ideas para seguir trabajando en Suchitoto. Actualmente mi única participación dentro de EsArtes es en la asociación Primer Acto.

¿Cuál es tu mayor sueño?

Estoy muy convencida que mi sueño es envejecer haciendo teatro.

¿Cuál es tu mensaje para las y los jóvenes que como tú, tienen sueños con el arte?

A parte de lo que solemos escuchar de “luchar por nuestros sueños”, pienso que como Jóvenes tenemos que arriesgarnos, ser diferentes, ser un joven con ideas locas y creativas, ser ese joven con ganas de hacer pequeños cambios en la sociedad, una joven que quiere hacer arte por que se permite sentir, se permite soñar, que se permite crear y sobre todo que se permite “ser feliz” haciendo lo que le gusta”.

 

 

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