Isaac Ruíz Araujo: “el más lírico de los poetas de su tiempo”

Isaac Ruíz Araujo: “el más lírico de los poetas de su tiempo”

“Edad serena y dichosa,

Bellos y fugaces días de alegrías,

De sueños de color de rosa,

Yo guardaré en la memoria vuestra historia

Con religioso cariño: pues son en horas de duelo un consuelo,

Mis remembranzas de niño.

Isaac Ruíz Araujo. (Fragmento 1 de 3 del poema “Ayer y Hoy”)

La cita entrecomillada que acompaña al título de este artículo sobre Ruíz Araujo, proviene de la pluma de la poetisa salvadoreña Claudia Lars, presentadas para el trabajo “Reseña Cultural de El Salvador”, incluidas en las “Páginas Escogidas” de Alberto Masferrer, publicadas en la Colección Panamericana de Jackson (Escobar Galindo, 1982).

Isaac Ruíz Araujo nació en Suchitoto el 3 de junio de 1850 y aunque su vida profesional estuvo ligada a la jurisprudencia, área en la cual se doctoró en 1877 de la Universidad Nacional, misma en la que quiso laborar como catedrático propietario, pero le fue denegada su solicitud y solamente le autorizaron que sirviera “clases privadas de Derecho” (Cañas Dinarte, 2002), en su pueblo que le vio nacer, entre los años de 1878 y 1879; encontró momentos para cultivar las letras.

Algunos biógrafos podrán encontrar en esta vocación artística del poeta, cierta influencia por parte de los intereses literarios de su padre, el coronel, burócrata y escritor Julián Ruíz, quien fundó los periódicos semanales Periquillo el hablador (1850) y El fénix (1873-1885), permitiendo la participación de varios autores de la época, lo que le volvió muy popular entre los intelectuales en la segunda mitad del siglo XIX.  Sin embargo, muy a pesar del propio militar, sus creaciones literarias que compartía en las páginas de sus medios, no trascendieron y nada más obtuvo términos que descalificaban sus producciones literarias.

Hoy hombre ya ¿qué he ganado en cambio de mi inocencia?

¡Ay! La ciencia dolorosa del pasado: que al morir mi corazón,

La razón sobre su tumba se alzó; y el problema de la vida,

Atrevida, fríamente analizó.

Isaac Ruíz Araujo. (Fragmento 2 de 3 del poema “Ayer y Hoy”)

Pero para orgullo del padre, la historia no se repitió con el hijo. Isaac Ruíz, en palabras de Gallegos Valdés (1981), “forman la primera generación romántica en El Salvador”, en la que se incluyen nombres como: Juan J. Cañas (autor del himno nacional), Rafael Cabrera y Ana Dolores Arias (llamados los “Poetas Novios de Cuscatlán” denominados así por  Juan Ramón Uriarte, ambos nacidos en Cojutepeque), entre otros.

La poesía de Ruíz Araujo no solamente puede clasificarse en la corriente del romanticismo, sino que también, para algunos (Gallegos Valdés, 1982), puede precisarse una imitación del estilo del lírico español, José de Espronceda, de quien veremos a continuación el estribillo del poema “La canción del pirata” , escrito en octosílabos asonantes:

“Que es mi barco mi tesoro,

que es mi dios la libertad,

mi ley, la fuerza y el viento,

mi única patria la mar”

Los primeros trabajos del poeta suchitotense se dieron a conocer en el periódico El Universo, fundado por Baltazar Estupinian y luego se incluyeron otros, de corte prosístico en publicaciones como El álbum, el faro salvadoreño, La América Central (1871). Posteriormente su obra fue reproducida por diarios de Colombia (1882), Chile, México, Argentina y España (Cañas Dinarte, 2002).

Pero ¿qué vale alcanzar la experiencia y la razón,

Si ellas son el origen del pesar?

¡Yo diera de mi existencia, la experiencia,

por un poco de inocencia,

por tener un corazón!

Isaac Ruíz Araujo. (Fragmento 3 de 3 del poema “Ayer y Hoy”)

Como puede notarse, la obra de Ruíz Araujo trascendió las fronteras nacionales y gozó del aprecio de sus contemporáneos y su estética es reconocida por generaciones posteriores, debido a lo sublime de su verso, de contenido matizado en los ideales del romanticismo se nutrió para legarnos escritos genuinos de fineza estilística. No obstante, al igual que su coterráneo, Juan Coto (del cual nos ocupamos meses atrás), no dejó libro publicado. Sus escritos fueron incluidos en la revista La Juventud (1881) y en la antología poética Guirnalda Salvadoreña de Román Mayorga Rivas (1885).

Isaac Ruíz no tuvo mucho tiempo para ofrecernos una obra abundante, falleció el 5 de marzo de 1881, recién cumplidos sus treinta años. Sin embargo, su poesía es de tal valía que no puede ser pasada por alto, ubicándolo en la estatura de Coto, con la diferencia que Coto cuenta con un libro póstumo,  Ruíz Araujo sigue sin tener uno que compile su obra, con lo cual invito a la comunidad suchitotense a sumar esfuerzos por difundir los textos de este autor.

 

Uno de los pocos homenajes que ha recibido, es el que hizo el mandatario salvadoreño, Dr. Pío Romero Bosque, al colocar el 10 de diciembre de 1928, la primera piedra del centro escolar que lleva su nombre (Cañas Dinarte, 2002).

En el Centro Escolar Isaac Ruíz Araujo, se erigió un obelisco en memoria de este insigne escritor del cual muy poco se conoce en Suchitoto. 

Por Luis Alfredo Castellanos. Foto cortesía de: Lucía Cañas.

Luis Alfredo Castellanos: escritor, licenciado en Filosofía y Letras, docente universitario y consultor. Gran Maestre de los Juegos Florales Salvadoreños en la rama de Teatro.

 

Bibliografía

  • Cañas Dinarte, Carlos. (2002). Diccionario de Autoras y Autores Salvadoreños. Dirección de Publicaciones e Impresos, San salvador.
  • Gallegos Valdés, Luis. (1981). Panorama de la literatura salvadoreña. Del período precolombino a 1980. Uca editores, San Salvador.
  • Escobar Galindo, David. (1982). Índice antológico de la poesía salvadoreña. Uca editores, San Salvador.

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