El ritual de “día de muertos” en la comunidad El Bario. (II)

De nuestra serie “Recortes”  compartimos la segunda parte de un trabajo de investigación etnográfica escrito por Gabriela Paz.

Gabriela Paz López, es una antropóloga sociocultural y feminista salvadoreña. Nació en Nicaragua, en el contexto de la guerra salvadoreña. Su familia materna es oriunda de Suchitoto, Cuscatlán.  Es feminista y activista por los derechos humanos de las mujeres. Ha trabajado en diversas investigaciones: memoria histórica, vulneración de derechos humanos de mujeres y jóvenes entre otros.

Trabajó en 2003 en la Comunidad El Bario, como voluntaria con un grupo de estudiantes de la Universidad de El Salvador, en un proyecto de recuperación de la memoria histórica a través de la narración oral en la Organización Centro de Paz (CEPAZ). Este trabajo le permitió conocer la historia de su país, y su pueblo y forjó importantes líneas en su vida.

Descripción del ritual de día de muertos.

La gente en la comunidad divide a sus muertos en dos; los que murieron víctimas de la guerra para brindarles un mejor futuro; “tierra, libertad y paz” y aquellos que han perecido naturalmente, “porque ya les tocaba”, sin embargo son más los muertos heredados del conflicto armado y eso se manifiesta a través de todo el ritual.

Dividen las acciones del ritual según clasifican a sus muertos, administrando sus actividades según esta repartición, marcando más aquellas que dirigen hacia  sus “mártires, héroes que se sacrificaron por la comunidad y por sus seres queridos” (Frases seleccionadas de la oración inicial de la vigilia, dirigida por una anciana perteneciente al grupo de pastoral, 02. 11.07).

Camino a Zacamil.

Las actividades del día comienzan a partir de las 4 a.m. hora en la que las mujeres preparan sus quehaceres para ir a Zacamil y “dejar las tortillas hechas”, parten a las 6 a .m., llevan en sus brazos  flores frescas cortadas del jardín, algunas llevan coronas de flores plásticas,  predominan en color rojo y amarillo, color insigne de las FPL Frente Popular de Liberación, llevan machetes para limpiar el camino dado que las tumbas comunes como les denominan, se encuentran entre quebradas y cubiertos o rodeados por maleza silvestre, llevan cruces de madera improvisadas que instalan según me cuentan cada año, es en este momento que puedo preguntar por primera vez ¿que significa la cruz?, una anciana ciega de un ojo -perdido por una rama durante una guinda hace 20 años- me responde: –-“la cruz significa que la persona (el muerto) era cristiano, y que espera sentarse al lado del señor” otro señor, el que despeja el camino de ramas sueltas me dice —“yo la uso para saber dónde están enterrados, es una señal que dice: aquí hay un muerto”, en cuanto a ¿porqué utilizan flores y coronas?solo la señora tuerta me ha respondido: —“la corona es la corona de cristo que ha florecido, se ponen en las tumbas para alegrar al muerto” .

Llegamos cerca de las 8 de la mañana según me informan hemos caminado entre 7 y 9 kilómetros, se inicia limpiado un pequeño espacio que recubre alrededor de dos metros, pregunto ¿quién está ahí?, me dice el señor que son dos hijos y un hermano que murieron en una guinda; los tres eran milicianos, los encontró “balaceados” en el monte, los otros muertos no se saben dónde están exactamente, hay unos en un buzón, cerca de 5 personas, 3 de ellos niños  “aquí están una hermana mía que tenía un niño de pecho y no quiso salir, la enterró una bomba”, me dice una señora de unos 30 años. En realidad solo se ve ropa vieja podrida y algunos murciélagos, pero conozco que la mayoría de difuntos de Zacamil aún no han sido exhumados, no han alcanzado la justicia ni el reconocimiento del Estado.

Luego de que el señor termina de limpiar su tumba corta unas ramas e improvisa una cruz,  coloca unas flores que su esposa traía y realizan una oración  que murmura. Las otras señoras limpian el relieve pequeño que recubre la orilla del buzón,  ponen unas cruces y  flores. Regresamos a las 9 de la mañana, durante el camino se marcha casi en silencio y decido no importunar con mis preguntas. Algunos otros, éramos un grupo de 20, se habían dispersado por la zona.

Preparativos de la vigilia

Después de almorzar decido acompañar a un  joven artista  de la comunidad y a otro joven. Deben limpiar el camino de la “Iglesia Vieja”, lugar lejano de la comunidad, donde se dio también una masacre, ubicada en un lugar conocido como Los Leones, esta era una hacienda, queda medio kilómetro al norte, camino  a Suchitoto, esta Iglesia es una ruina (no tiene techo pero las paredes están en buen estado), a pesar de ello hoy en día pertenece al terreno de un señor que vive a pocos metros de la Iglesia y que utiliza sus ruinas como “chiquero” para los animales, de modo que limpiar requiere cubrir el piso con zacate cortado y tuzas dado que hay excretas de cabra y vacas, el camino de acceso desde la calle está lleno de monte, por lo que es preciso “chapodar” . Luego de limpiar nos dirigimos a recoger la leña para la noche.

En Casa Comunal, los preparativos: limpiar y decorar, hacer la alfombra de sal y aserrín  y poner velas en vasos.  Comienza a las 4 de la tarde, la división del trabajo se distribuye según observo por los roles genéricos que se acostumbran en la comunidad, los roles del trabajo reproductivo se manifiestan en la división del trabajo; las muchachas han traído las flores y las están “destusando”, el joven artista quien ha diseñado la alfombra y la decoración dirige el trabajo, los muchachos ayudan a sostener la escalera para colgar las velas del techo, las muchachas decoran con flores y una orquilla a la cruz principal hecha de bambú que medirá unos 3 metros de largo, y luego los muchachos la cuelgan, a mí y a otra joven nos piden hacer la alfombra bajo un diseño preestablecido, otras barren o quitan telarañas, el joven artista dibuja.

La decoración se termina a las 6 de la tarde. Todos salen a limpiarse a sus casas, muchos regresaran con sus mejores ropas para la actividad. La decoración y elaboración de otros detalles: organización de la vigilia, buscar fondos, articular los esfuerzos, está en manos de los jóvenes de la comunidad, la única actividad que estos no rigen es el rezo que está a cargo de la pastoral de la Iglesia, y que comprendo como la actividad nuclear de la vigilia.

 

La vigilia.

La procesión de los farolitos da inicio desde la casa pastoral, 15 para las 8 de la noche, se han repartido los vasos y las velas, pero se repite reiteradamente no encenderlas hasta el regreso. La mayoría que nos dirigimos hacia la Iglesia son jóvenes, niños/as y algunas mujeres mayores, pocos hombres. Algunos jóvenes van organizando. Al llegar a la “Iglesia vieja”, las mujeres de pastoral piden silencio, se da un testimonio de una joven sobreviviente, que ya en realidad no es tan joven y al terminar se inicia una oración donde se pide por los muertos;  su descanso eterno y la posibilidad de la reunión en el cielo, y segundo se agradece a los mártires por el sacrificio brindado, ya que gracias a ellos la comunidad tiene tierras propias, para comer y vivir, tienen paz y libertad, esa es la interpretación de la señora de pastoral.

Al terminar, se da el aviso de encender las velas de una veladora amarilla que significa según dijo el joven que da el aviso: “La esperanza de reunirnos con nuestros seres queridos” todos toman fuego de la veladora, otros se reparten de las velas blancas, al final se hacen dos filas y un joven de guitarra y otras dos muchachas se colocan al frente de la procesión, estas llevan una manta con los rostros de Monseñor Romero, el padre Rafael Palacios y Otmaro Cáceres, junto a otros 13 jóvenes de la comunidad, quienes murieron en la Iglesia de la cual partimos.

Al salir a la calle principal el joven de guitarra comienza a cantar: –“todavía cantamos, todavía soñamos…” mientras otros dirigen consignas diciendo: “que viva Monseñor Romero ¡que viva!”.  Uno de los jóvenes organizadores pasa al lado mío, y aprovecho para preguntarle porque pedían tanto que las velas no se encendieran, el lugar estaba muy oscuro y todos tropezábamos le he dicho, en tono jocoso y él me responde “es para que los espíritus sepan dónde está la casa comunal”. A pesar de que el contexto de la pregunta fue una broma, considero que esa interpretación podría ser válida, ya que es hasta el regreso que se ha extendido la manta, se ha comenzado a cantar, y a gritar consignas, por ende la importancia se denota a partir de agradecer y pedir por los muertos desde la llegada a la Iglesia, al regresar a la casa comunal se supone que da comienzo a la vigilia que se le ofrece a esos muertos.

Al llegar a Casa Comunal, está toda oscura pero se alumbra con las velas colgantes del techo, la cruz de tres metros se visualiza desde la entrada al terreno de la casa comunal, por lo cual supongo es  el signo imperante, las velas menores que alumbran la casa también cubren la forma de una cruz, los dibujos que ha hecho el joven artista también son cruces, y sobre el altar hay un crucifijo.

La oración comienza con una canción aparentemente alegre, pues todos cantan y aplauden, al terminar se lee el Salmo 22 de la Biblia, que habla de verdes prados, aguas mansas y protección de los enemigos,  otro canto se da después de esto donde se recuerda a los mártires y cuya figura principal es Monseñor Romero, luego se lee otro pasaje de la Biblia, donde se habla del milagro de la resurrección, aunque no se mencionó el pasaje.

Termina el ciclo de la oración el cual he dividido en tres partes  1) se pide por el descanso eterno de los muertos, 2) se le agradece el sacrificio cumplido, y 3) se absuelve de sus pecados esperando interceder por estos y darles el derecho a la resurrección.

Luego del rezo la señora de pastoral  comienza con una serie de súplicas en la cuales aboga por el “bien del camino de la juventud”, “ya que hay muchos que vienen a tomar y enfiestarse” y finalmente se recuerda e insiste en el sentido religioso de la actividad, al finalizar las oraciones se retira el altar y se dan paso a otras participaciones, se presenta un grupo local de televisión comunitaria que está haciendo un video,  se agradece a las instancias que colaboraron patrocinando el esfuerzo de la vigilia, y como tercera y última actividad se presenta el video de los sucesos ocurridos el 2 de julio del 2007 en Suchitoto, la mayoría de niños se dedican a reconocer personas en el video, actividad que les causa mucha gracia, y otras comentan enojadas lo injusto y belicoso del comportamiento de la policía contra los manifestantes. Tras repartir el pan y el café, durante el video se finaliza con la vigilia.

Algunos jóvenes se reúnen detrás de la casa comunal y departen divertidos de una botella  de “estrella verde”, entre el humo de la fogata del café y los cigarros, la gente mayor y los más pequeños se retiran a sus casas somnolientos. Se escuchan algunas madres advertir a los jóvenes no llegar tarde y tener cuidado de no perder el camino, una señora incluso le dice a su hijo que tenga cuidado de la siguanaba, cosa que le causa mucha risa…

Gabriela Paz, antropóloga sociocultural y feminista salvadoreña.

“Recortes” es un ejercicio de investigación sobre hechos y sucesos que han marcado y han ido moldeando la historia contemporánea del municipio que han sido publicados en libros, revistas o en medios de comunicación nacional o internacional. Haciendo uso de bibliografías, hemerotecas, archivos y la internet iremos compartiendo  información y datos importante como un ejercicio de memoria que nos permita conocer  el pasado para entender nuestro presente y dibujar un mejor futuro en Suchitoto.

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