“Somos vencedoras y vencedores, ni un paso atrás”

Como estudiantes desde el momento que se opta por continuar los estudios superiores, para todos en algún momento hay personas o factores que influyen como profesores (as), familia o amigos y amigas que motivan las ganas de continuar sin tener claro, cómo exactamente sobrevivir a la universidad, pero lo fundamental es que hay una meta a largo plazo, indistintamente del tiempo, la opción académica o la universidad que se ajusta a nuestro presupuesto.

Todos mantienen la convicción de hacer este sacrificio y hay muchas razones por las que se decide iniciar este largo camino, por superación personal, o ser un orgullo para los padres; también esto te convierte en un ejemplo en tu comunidad o barrio. Esto para muchos es pasar desapercibido, ya que si bien es cierto, se hace un cambio de 360 grados, tu entorno social sufre algunos cambios, para muchos/as que utilizan el fin de semana para descansar o practicar deporte, hay obligaciones que ordenan sus actividades, que se deben realizar personalmente y no se pueden delegar, como es levantarse temprano todos los días para abordar el primer bus que lleva a la carretera principal.

Somos vencedoras y vencedores porque no se da un paso atrás, al contrario, se vence el frío e ignorar el sueño al que normalmente se acostumbra en casa. Aunque hay variantes, porque algunas/os se ven obligadas/os a viajar todos los días, alquilar donde un familiar cercano o un tercero con la finalidad de ahorrar tiempo y aliviar el cansancio de llegar tarde a casa, evitando el riesgo que te deje el ultimo bus que te lleva a casa. Desde el otro extremo, se decide buscar un lugar cómodo y lo más cercano de la universidad para poder llegar temprano a la clase que permite avanzar con la carga académica según corresponda.

Así que son innumerables anécdotas, desde la adrenalina de correr para alcanzar el bus, ser víctima de la inseguridad del país, hasta pedir aventón porque te dejo el transporte. Hay muchas historias, ya no se diga el parecer viajero con la mochila o bolsa con las provisiones necesarias para la semana, son una de tantas cosas que se hacen y de las que no hay que sentir pena, todo lo contrario, como jóvenes estamos rompiendo las barreras y estigmas que limitan el desarrollo de la juventud.

No hay motivo para detenerse, es bueno hacer lo que nos gusta,  consientes que al final de la meta propuesta habrá una satisfacción personal, que nos dará estabilidad en todos los sentidos, conscientes de que las oportunidades se presentan una vez y hay que saber aprovecharlas. Es bueno buscar el apoyo de personas que puedan orientarte para que puedas elegir la mejor opción, como estar seguro de lo que quieres estudiar. Los diferentes proyectos de becas que trabajan por los jóvenes de Suchitoto con deseos de superarse, pueden optar por una beca o préstamo en el tiempo establecido anualmente para el proceso de aplicación y selección de las y los nuevos becarios, los plazos varía según cada programa. Uno de los beneficio que puedes obtener es vivir en una casa estudiantil, desde el 2012 hay una casa de uso mixto ubicada en San Salvador, que en coordinación de los diferentes programas de becas y los aportes correspondientes de las y los estudiantes ha sido un alivio para el bolsillo de un universitario, está en una zona segura y céntrica para trasladarse a cada una de las diferentes Universidades.

¡Todos podemos alcanzar las metas!

Cada una y uno de los que han iniciado la vida universitaria son conscientes que nunca es tarde para iniciar y explorar las áreas de la carrera de su elección, aunque todos hayan iniciado diferente, con dificultades o no,  déjame decirte que es porque lo estás haciendo bien, el sacrificio de andar ajustado económicamente sólo con los pasajes del día o lo que está al alcance es parte de las aventuras de un universitario.

Texto: Yancy Rivera. Fotografías tomadas del perfil de facebook de: Robert Perry Broz.

Yancy Rivera: Estudiante de Licenciatura Ciencias Jurídicas, Universidad Tecnológica de El Salvador.
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