Un poeta del pueblo: “canto a la tierra”.

Don José René Filmar Parada Doñan, Nació en Suchitoto, cuidad del pájaro y la flor en el departamento de Cuscatlán. El 4 de septiembre de 1957, don José Berty Parada y  Cándida Doñan de Parada, dieron  un hijo a Suchitoto donde creció y absorbió la cultura pueblerina llevándose en el alma su gente, su paisaje y el perfume de las flores.

Estudió sus primeras letras en El Grupo Escolar Isaac Ruiz Araujo; en 1976 viajó a San Salvador, para continuar sus estudios superiores, ingresa al Instituto Tecnológico de San Salvador en la época más convulsionada que el país estaba atravesando, por lo cual él toma conciencia de la realidad social y la pobreza.

La pobreza se puede medir en todos los campos: Social, moral, espiritual, económica y como consecuencia un gran porcentaje de analfabetismo. Es por eso que lo motivo a estudiar, licenciatura en ciencias de la educación.  En 1988, egresó como profesor de filosofía y letras de la Universidad Pedagógica de El Salvador.

Impartió clases de  educación primaria y superior en diferentes instituciones privadas: colegios Salesianos Don Bosco y Santa Cecilia.

Posterior mente  atendió las cátedras de moral y cívica, estética, literatura y sociología en la Escuela de aviación militar Capitán Piloto Aviador Guillermo Reynaldo Cortez. Conjuntamente con su labor pedagógica,  dirigió teatro colegial y viene escribiendo poesía  y cuento en su diario acontecer del mundo y de la vida. En 1983 adoptó el pseudónimo de “Fildorp” en su obra poética:” El amor es un beso a la libertad.”

De acuerdo a su visión del mundo y de la vida, su mensaje de amor y libertad. En cada uno de sus versos, su estilo se caracteriza por ser romántico social, le canta a su pueblo, a las flores y pájaros en la ramazón,  le canta a la vida.

“La tierra”

Bendita  seas madre tierra,

mi mamá madre,

mi diosa eterna de los siglos,

los árboles que suben hasta el cielo,

te rinden los honores por darnos nuestra vida.

Oh madre tierra, eres tan bella y pura

que me das tu corazón de montaña

la selva espesa de tu melena

 preñada de animales,

leones, culebras y elefantes.

Bendita seas madre tierra,

que me das el sustento diario

del maíz, leche de tu sonrisa,

un cielo, donde vuela

el Águila y el Torogoz .

Los ríos que bajan de la sierra y los valles mares de arena del desierto,

son tu historia de sangre,

explotación y muerte de mi gente

Madre tierra, me has  dado  en abundancia,

y  me siento solo y triste, me has dado

la luna y las estrellas,

para buscar en ellas la sabiduría.

del verdadero motivo de vivir.

Madre tierra, abre mi corazón

y mis  sentidos,

fúndeme de tu espíritu

en tu vientre verde silvestre

para vivir en paz y armonía.

por el oro y las piedras preciosas.

                                    Por: Fildporp

Texto: José René Parada. Fotografías: Gerson Tobar

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