Postal desde España

Si me preguntan ¿Cómo es la tierra de Don Quijote de la Mancha? Les diré que es una tierra caprichosa y llena de orgullo acalorada; como una mujer completamente decidida a enamorarse, tan pasional como el rojo mismo.

Perteneciente a la Península Ibérica; España es muy bien reconocida por ser la tierra madre del idioma español, por ser colonizadores de la gran América y por sus escritores famosos; Madrid es su capital, curiosamente al entrar a una estación de metro encuentras carteles que no anuncian un nuevo producto en el mercado, todos los espacios disponibles para carteles están llenos de datos curiosos, biografías, pinturas, exposiciones artísticas, !Hay que ver que el gobierno si se esmera para educar a su gente!, !Como me encanta la idea! en Suchitoto se vería muy bien apoyar a nuestros artistas de esta manera; al entrar al tren también verás  pequeñas pantallas que siempre están anunciando eventos culturales o pasando documentales históricos, pequeñas historias que te sacaran del aburrimiento, en las calles, en los parques o edificaciones históricas encontrará siempre información de carácter cultural.

En Madrid pude disfrutar de la rica Paella; un plato típico muy español con base de arroz acompañado de mariscos, pollo, verduras y un poco de jugo de limón; este platillo puede variar según la región de España pero, esta variante es la más conocida, en Mengíbar; al sur de España comí y aprendí a hacer con la madre de Francisco la deliciosa ensalada “pipirrana” y !No! , no estoy hablando sobre una comida que consiste en una rana  bañada en pipi. La pipirrana es un plato que está conformado de huevo, pepino, tomate, aceite de oliva, cebolla, atún, vinagre y  ajo; muy típico de la región. Cabe destacar que los españoles tienen muy buen humor a la hora de ponerle nombre a sus comidas.

En el sur de España se encuentra Mengíbar en el municipio de Jaén  ahí se ubica la vivienda de Francisco Martínez Criado o “Paco el voluntario español” quien con brazos abiertos nos recibió junto a sus padres; su madre como buena española conversa siempre con un toque de coquetería y ser comido a besos y abrazos por una española es completamente normal; te hace querer quedarte para siempre, su padre está siempre dispuesto a darte una mano y conversar contigo.  Mengíbar es muy conocida  por ser productor de aceite de oliva: al haber visto un hermoso paisaje de árboles de olivos hasta el horizonte no puedo evitar recordar  esta frase que cito Francisco en su libro Las Cenizas del Comal:

“Olivares y olivares, como cantó un poeta, que pasan por tu ventana…” Mengibar posee un encanto natural, es como si el tiempo se detuviera para darse un respiro y admirar el paisaje que ofrece. La catedral de Jaén es de estilo renacentista, las calles hechas de Mármol decoradas en formas geométricas y sus altos edificios y en muchas ocasiones angostos mantienen frescura al atardecer.

Para un suchitotence en España adentrarse a las calles de Alhambra en Granada es reconocer que los salvadoreños o mejor dicho los suchitotences somos un pequeño reflejo de la cultura española; techados de teja de barro rojo, Iglesias al estilo colonial casas hechas de cal y canto y gente siempre dispuesta a hablar contigo. En Alhambra hay calles de piedra parcialmente decoradas, las rotulaciones de tiendas y restaurantes suelen ser hechas todas de cerámica; como en Suchitoto lo son de madera y, en algunas ocasiones están escritas en dos idiomas español y árabe esto debido a su diversidad cultural. El Castillo de la Alhambra se eleva desde una colina y es visible en la altitud como queriendo demostrar poder ante aquel que lo visita.

Volviendo a Madrid encontré el Museo del Jamón, no podía olvidar al memorable oso y el árbol  en la plaza central, visite la tienda de Gepetto , el estadio Santiago Bernabéu: muy cerca de este hay un pequeño parque dedicado especialmente a Centroamérica ahí está una pequeña placa con la bandera de El Salvador y también encontré  una pupuseria… después de un año sin comerlas en el centro de Madrid en alguna esquina, en una mesa se me podía ver sonriendo feliz mientras los acentos se mezclaban en la conversación, sin duda alguna:

!Quiero volver a visitar España!

Texto y fotografías de: Blanca Rosa Rincàn Pineda.

 

 

 

 

 

 

 

 

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