¿Museos en Suchitoto? 18 de mayo día internacional de los Museos.

Este año, el lema del Día Mundial de los Museos es “Historias controvertidas: decir lo indecible en museos” y resalta el papel de los museos que, poniéndose al servicio de la sociedad, pueden convertirse en centros de pacificación de las relaciones entre los pueblos. Igualmente, pone de relieve como la aceptación de un pasado doloroso constituye un primer paso para imaginar un futuro común bajo el signo de la reconciliación.

En nuestro país, pocos municipios cuentan con la oportunidad de tener un museo en su ciudad. En Suchitoto hay 5 iniciativas por la memoria ­-algunas lejos del concepto de museo- pero si destacados e importantes esfuerzos de colecciones que contribuyen a la construcción de memoria y patrimonio cultural en Suchitoto.

Y es que los últimos años Suchitoto ha logrado desarrollar un significativo potencial turístico logrando posicionarse como un municipio referente en el resguardo de su patrimonio edificado y natural. Su principal atractivo viene por su arquitectura, belleza paisajística y también de la tenacidad de sus hombres y mujeres que sobrevivieron dos momentos históricos  que marcaron su identidad y memoria colectiva: La creación del embalse del Cerrón Grande, más conocido como el Lago Suchitlán y la guerra civil de los años 80´que produjo  el exilio de muchos pobladores de este municipio.

Este posicionamiento de referente turístico, mas el bagaje histórico y organizativo, ha generado el surgimiento de diversas iniciativas de gestión cultural  por la memoria y el coleccionismo en el municipio. Entre estas destaca La Casa Museo del fallecido don Alejandro Cotto de la cual hablaremos en otro artículo- además de otros esfuerzos como el Museo de la Moneda, el Museo de los Platos, una reciente iniciativa en la comunidad la Mora vinculado al turismo rural y el Museo Comunitario la Memoria Vive. Existen además otros esfuerzos muy interesantes de colecciones de objetos en algunos restaurantes y hoteles.

En esta oportunidad hablaremos del Museo Comunitario la Memoria Vive, esfuerzo que logró incluir de manera integral a jóvenes, especialmente, aquellos provenientes de las afueras del casco urbano del municipio. El Museo Comunitario: “La Memoria Vive”, es una iniciativa del Centro Arte para la Paz que surgió en el 2010 como un espacio de articulación y comunicación de  memoria colectiva de los y las suchitotenses. Su principal interés es el rescate de la memoria de las comunidades que habitan fuera y dentro del casco urbano de Suchitoto, y que sufrieron la represión, refugio y repoblación durante el conflicto armado.

Este esfuerzo fue creado siendo conscientes que la memoria histórica y el ejercicio de memoria colectiva debe entenderse desde la pluralidad e inclusión de todas las voces, por ello, este museo  tiene un fuerte énfasis en los recuerdos y olvidos de las comunidades a través de compartir la voz de sus pobladores.

El proyecto estuvo dirigido desde el inicio hacia la juventud, especialmente la proveniente de las comunidades rurales de Suchitoto, como un ejercicio de integración del tejido social para proponer una opción a  los riesgos que jóvenes afrontaban  en ese momento  como la incorporación a pandillas, embarazos en adolescentes, migración y la drogadicción. Con esta propuesta de intervención se propuso promover en los jóvenes habilidades comunicativas, para transformar su realidad, viendo en la comunicación una vinculación con sus raíces e identidad cultural, fundamentales para la construcción de la memoria colectiva.

Creemos que esta premisa es la que debe seguir y mantener el Museo, pues el procurar la participación y el protagonismo juvenil en proyectos de gestión cultural es importante en Suchitoto donde la estigmatización y la violencia, limitan la posibilidad de implementar proyectos que estimulan  la creatividad  y las artes, y que no solo se siga viendo como herramienta para “prevención de violencia”, sino  como motor de  cambio y fomento de  mejores y más armoniosas relaciones de vida, tan necesarias en una sociedad que debe borrar la lógica de la cultura de violencia, para cimentar la cultura de paz desde formas más creativas que alienten el diálogo.

El verdadero papel de la juventud en los procesos de memoria histórica está en su protagonismo como transformadores de su realidad, para cambiar sus entornos comunitarios, partiendo del orgullo hacia su identidad territorial en relación a su configuración de identidad juvenil.

. En este sentido, el museo comunitario puede ser el escenario adecuado para iniciar ese diálogo capaz de contribuir al enriquecimiento mutuo de las preguntas y saberes que se consideran dignos de ser conservados y consecuentemente, transmitidos. Pero sobre todo, ese diálogo parece urgente, porque se ha convertido en un imperativo desde el punto de vista de nuestra responsabilidad frente a la definición sobre la clase de sociedad en la que deseamos vivir y convivir en nuestro municipio.

El Museo Comunitario es la vida de un pueblo, es un espacio donde la comunidad realiza acciones de testimonio, resguardo, investigación, conservación, catalogación, exhibición y divulgación de su patrimonio cultural y natural, para rescatar y proyectar nuestra identidad fortaleciendo el conocimiento de nuestra memoria  histórica a través del tiempo.

 

El Museo Comunitario fue concebido desde sus inicios como un espacio participativo, cuya premisa era conjugar las preocupaciones de las comunidades rurales y urbanas para ofrecerles la oportunidad de reconocerse con su patrimonio cultural, para descubrir y afirmar su valor, investigarlo, resguardarlo y disfrutarlo, estimulando la generación de los encuentros y reconocimientos con nuestro patrimonio y nuestro pasado.

El museo está ubicado en el Centro Arte para la Paz en la 2a. Calle Poniente #5, Barrio San José, Suchitoto.

 

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